jueves 12 de mayo de 2011

Los puntos suspensivos

Los puntos suspensivos (nunca más de tres) representan para la lectura una pausa en la que el tono de voz queda indeciso. Se usan:

Cuando vonciene al escritor dejar la oración incompleta, omitiendo alguna idea o palabra que fácilmente puede suponer el lector.

Ejemplos:

- Yo creo que pintan bien, pero…
- No quiero oír más… Espero que me comprendan. Es justo, pero…
- No sé, hijo mío, tal vez…
- Sí, claro, lo respeto mucho, pero…

Cuando se hace una pausa para expresar temor, duda o algo sorprendente.

Ejemplos:

- Abrí la puerta y… ¡horror!... Un espectáculo dantesco.
- Ojalá lo ignore siempre, porque sería capaz… sería capaz de matarla.
- Todo era calma… de repente un ruido ensordecedor… un sacudimiento… y la tragedia se mostró en toda su crudeza: muertos y heridos tapizaban las aceras y las calles.

Cuando se transcribe en forma incompleta una frase, oración o periodo de otro autor.

- Así dice cervantes “… y mucha gente de la casa le pellizcaron”.
- El famoso Don Quijote así comienza: “En un lugar de La Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme…”