viernes 6 de mayo de 2011

El punto seguido, segunda parte

Los pronombres demostrativos, adjetivos demostrativos, adjetivos posesivos y pronombre personales no deben iniciar párrafo, puesto que designan lo que está cerca del hablante o señalan lo acabado de mencionar. Por tanto, si inician párrafo no precisan si se refieren a la oración que finaliza el párrafo anterior o a todo lo encerrado en él; sobre todo los pronombres demostrativos que siempre impondrán la duda en el lector, máxime si existen dos o más párrafos anteriores.

Ejemplos:

1) “De las inversiones que el sector público mexicano hizo en 1959 fueron productivas directa o indirectamente el 91.4%, representando las directamente productivas el 68.0%.
“Ello quiere decir que aunque en lo general la inversión fue buena, para el futuro debe cuidarse que la directamente productiva tenga una inversión mayor”.

Crítica: Es indiscutible que el pronombre ello se refiere a lo representado por las inversiones directamente productivas; por lo tanto, debe continuar dentro del mismo párrafo; de otra manera quedaría suelta la conclusión.

2) “La educación debe ser adecuada al hombre. La naturaleza de éste indica que hay un proceso evolutivo en el que pueden discernirse elementos constantes y elementos variables. Luego, la educación adecuada al hombre debe ser reflejo de ese proceso evolutivo. Eso es lo que sostiene el educador experimentalista”.

Crítica: Imposible separar con punto aparte la conclusión del silogismo que se inicia con el pronombre demostrativo eso.

3) Al emprender la tarea de escribir este libro para ayudar a quienes aspiran a redactar con corrección, no tengo la pretensión de establecer normas o principios directores, pues reconozco que “no hay nada nuevo bajo el sol”. Esto es lo cierto, no hay nuevo. Quienes nos atrevemos a la recopilación y a la expresión personal no somos sino una partícula de polvo que se levanta, para caer, e intenta levantarse para emprender nuevamente algo que pueda ser útil.



4) “Fray Luis de León nos declara que su arte era reflexivo y meditado, arte de selección cuidadosa de palabras y arte de medida en la disposición de las frases; arte esmerado que nos ofrece la lengua castellana con los mejores elementos poéticos y musicales de que es capaz. Su empeño fue poner en el habla del vulgo abundancia, entonación y armonía. Pocas veces cae…”



5) “El realismo es independiente de las escuelas literarias. Se trata aquí del verdadero realismo, el de los maestros, desde Homero hasta los clásicos de hoy. Este noble realismos, preocupación eterna del arte, se podría definir diciendo que es un método de escribir dando a las cosas la ilusión de vida verdadera, con la ayuda de la observación moral y plástica.



6) “Llegaban muy cansados, agobiados por un largo y fatigoso caminar. El grupo se componía de hombres, mujeres y niños. Estos tenían, marcadas sus facciones, las huellas de varios días de ayuno”.

Crítica: en los ejemplos (3) y (6) los pronombres demostrativos esto y éstos; en el (4), el posesivo su; y en el (5), el adjetivo determinativo este, están correctamente ubicados; pues en sus respectivos párrafos sirven de apoyo al razonamiento y a la idea que se expresa.